NUEVA YORK (FDI) - Los practicantes de Falun Gong marcaron la fecha del 25 de abril con actividades en todo el mundo, renovando la apelación en Beijing, de poner fin a la campaña de cinco años de represión y que expertos jurídicos han calificado en términos de genocidio.
Fue el 25 de abril de 1999, que Falun Gong dejó estupefacto al mundo cuando unos 10.000 practicantes acudieron al gobierno en Beijing. Los que se reunieron pedían a los funcionarios corregir los malos tratos por parte de la Oficina de Seguridad Pública y un artículo difamatorio en infracción con la política nacional sobre el qigong.
“Es una ocasión dulce y amarga”, dijo Erping Zhang, portavoz del grupo. “El 25 de abril era una respuesta pacífica a la brutalidad de la policía y a los meses de actividades ilegales del personal de la seguridad. Lo que es trágico es que el jefe del régimen, Jiang Zemin, utilizó esta ocasión y lanzó una campaña para “erradicar” Falun Gong”.
“Pero al mismo tiempo, hay un mensaje de esperanza en el 25 de abril. Miles de personas de todos los medios sociales, juntos fueron delante de su gobierno para reportar actividades ilegales. Podemos decir que era un acto de buena ciudadanía. Y el mismo enfoque pacífico hizo la característica de Falun Gong bajo la horrible y brutal persecución”.
Los acontecimientos del domingo perpetúan esta tradición de manifestación pacífica. Decenas de ciudades participan en esto con actividades que van desde debates a exposiciones de fotos, marchas, vigilias con velas y sentadas delante de los consulados chinos. Ciudades en los Estados Unidos, en Canadá, en Europa y en cualquier otra parte participan en esto.
Las actividades pacíficas y apolíticas se hacen bajo el impulso de varias diligencias judiciales de derechos humanos mayores que atañen a funcionarios chinos y recusan la declaración de Jiang Zemin de que Falun Gong sería una amenaza al poder del régimen comunista.
El Sr. Li Hongzhi, fundador de Falun Gong, recientemente abordó la acusación del régimen en su primera entrevista popular desde hace varios años a la televisión New Tang Dynasty.
“El hecho es que tratándose de poder político mundano y de la autoridad que se puede tener, no nos interesamos por esto. Verdaderamente no queremos tomar el poder del partido comunista. Todo lo que hacemos es “cultivarnos a nosotros mismos”, dijo el Sr. Li, y siguió: “esto forma parte de la propaganda que los medios de comunicación vendedores ambulantes del rumor del Partido difundieron y desde el primer día fabricaron cosas como que competíamos por el poder con el partido comunista”.
“Todo lo que pedimos es tener un espacio que nos permita seguir nuestras creencias”. El Sr. Li añadió: “tener nuestra libertad personal de hacer nuestra práctica. Es todo”.