“Se nos pidió admitirlos como una misión política… estuvimos encarcelando a estos practicantes de Falun Gong de una manera similar a la del Departamento de Seguridad Pública”, dijo un doctor en un pabellón de psiquiatría chino.

Shi Bei (izquierda), de 49 años, y Ma XinXing, de 40 años, fueron asesinados estando encarcelados en hospitales psiquiátricos en China. Una investigación en más de 100 hospitales a través de las provincias reveló que en 15 provincias chinas el 83% de estos han detenido a practicantes de Falun Gong, quienes no tenían ningún síntoma psiquiátrico, por el mero objetivo de forzarlos a renunciar a sus creencias. |
LOS ANGELES (CIFD) – El abuso a practicantes de Falun Gong en instituciones mentales de China está ampliamente extendido, en curso y autorizado por el Estado, dijeron China Mental Health Watch (CHMHW) y la Organización para Investigar la Persecución a Falun Gong (WOIPFG).“La naturaleza insidiosa del tratamiento psiquiátrico a practicantes de Falun Gong en China es sistemática e intencionada,” dice la declaración conjunta.
De acuerdo a una reciente investigación de WOIPFG, la mayoría de los hospitales mentales chinos admitieron que “detuvieron forzadamente a practicantes de Falun Gong, quienes no tenían ningún síntoma psiquiátrico, por el mero propósito de transformarlos”.
Las dos organizaciones están respondiendo a una declaración conjunta emitida en mayo por el presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría (WPA), Ahmed Okasha, y el presidente de la Sociedad China de Psiquiatría (SCP), Zhou Dongfeng. En ésta, se dice que la SCP ha encontrado instancias en las que “diagnósticos errados” condujeron al maltrato de practicantes de Falun Gong.
La declaración representa la primera vez que una organización oficial china reconoce que el maltrato a practricantes de Falun Gong en pabellones psiquiátricos chinos ha estado ocurriendo.
El portavoz del Centro Informativo de Falun Dafa, el Sr. Levi Browde, dice que esta admisión sirve como recordatorio de la efectividad de la presión de la WPA y de la comunidad internacional.
No obstante, él dice: “El gobierno chino y la SCP todavía no están tomado la responsabilidad por el ya demostrado abuso a los practicantes de Falun Gong en hospitales mentales. Por lo tanto, los llamamientos al cese de la tortura y las demandas para que la SCP acate las órdenes de investigación de la WPA, ahora deben hacerse incluso más fuertemente.”
La SCP no coopera y se une a la línea del Partido Comunista
En agosto de 2002, tras informes de que los pabellones psiquiátricos estaban siendo usados para torturar mental y físicamente a los practicantes de Falun Gong, la WPA aprobó una resolución demandando que China permitiera una investigación independiente. A pesar de ser miembro de la WPA, la SCP rechazó la resolución, diciendo que no permitirían reuniones cara a cara con practicantes de Falun Gong.
Dos años después, una investigación de la WPA todavía tiene que tener lugar, dejando a algunos preguntándose cómo es posible llegar a un acuerdo sin antes escudriñar la extensión de los abusos en China.
El Sr. Browde dice que el SARS es un ejemplo del patrón de hipocresías y verdades a medias del gobierno chino. En la primavera de 2003, bajo presión de los medios internacionales y la Organización Mundial de la Salud, el gobierno chino concedió informar sobre el SARS. Sin embargo, a pesar de la apariencia de volverse transparente, continuó encubriéndolo. Los periodistas que informaron nuevos casos todavía están encarcelados, e incluso al famoso doctor que por primera vez expuso el escándalo se le ha prohibido hablar con los medios y ha sido detenido.
“Decir que la tortura psiquiátrica a los practicantes de Falun Gong se debe a la falta de entrenamiento de los terapeutas es como decir que las 1.047 muertes de practicantes de Falun Gong por tortura en custodia se debe a la falta de entrenamiento de los policías”, dice el Sr. Browde. “Esto está ignorando el hecho básico de que el anterior funcionario más poderoso ha declarado públicamente que ‘ningún medio es demasiado extremo para erradicar a Falun Gong’ y, como resultado, la tortura a los practicantes de Falun Gong se ha estado extendiendo en China durante los últimos 5 años”.
Watchdog CHMHW coincide diciendo que, como una organización bajo el Partido Comunista, la SCP no puede hablar independiente y abiertamente.
“El Partido Comunista bajo el liderazgo de Jiang Zemin organizó una campaña sistemática para erradicar a Falun Gong, y la SCP, como organización, no tiene otra opción que participar en esta campaña”, dice una carta de CHMHW. “Esta es la única razón para el abuso psiquiátrico sistemático a practicantes de Falun Gong en China”.
¿“Diagnósticos equivocados” prescriben tortura como tratamiento?
En junio de 2000, el Washington Post cubrió la historia del Sr. Su Gang. El joven ingeniero en computación y practicante de Falun Gong que viajó a Beijing para protestar la prohibición de Falun Gong, y consecuentemente la policía lo llevó por la fuerza a un hospital mental. Allí, “los doctores le inyectaron, dos veces por día, una substancia desconocida... Una semana más tarde, no podía comer ni mover sus extremidades normalmente.
El 10 de junio, el joven, previamente saludable, murió de un fallo cardiaco.”
CHMHW cita el uso de dosis extremadamente altas de drogas dañinas al sistema nervioso, privación del sueño y el uso malicioso de electro-shocks de alto voltaje como métodos comunes utilizados para torturar a practicantes de Falun Gong dentro de las instituciones mentales.
Tal tortura, dice CHMHW, “no tiene nada que ver con la falta de entrenamiento o habilidades profesionales [como afirma SCP]… Estos no son procedimientos psiquiátricos típicos que fueron administrados por accidente una y otra vez a personas que resultaron todas ser practicantes de Falun Gong.”
Una investigación de la WOIPFG sobre más de 100 hospitales chinos a principios de este año descubrió que la mayoría de los hospitales en China detienen forzadamente a practicantes de Falun Gong bajo presión política. La investigación encontró abusos a través de todas las regiones de China. El propósito es siempre “transformar” a los practicantes.
“Transformación no es un término psiquiátrico”, dice el informe de WOIPFG. En cambio, “significa que los practicantes renuncien a sus creencias en provecho de la actual creencia del estado totalitario”. En otras palabras, si el punto de vista de uno sobre el mundo es diferente del del Estado –incluyendo creer en los principios de Falun Gong de “Verdad-Benevolencia-Tolerancia” – uno es considerado un loco.
El “éxito” del tratamiento se mide en función de si el practicante denuncia y renuncia o no a Falun Gong.
Se cree que más de 1.000 practicantes de Falun Gong han sido enviados oficialmente a hospitales mentales. “Estos más de 1.000 practicantes de Falun Gong mentalmente saludables... estuvieron sujetos a abuso inhumano, no tratamiento”, dice la declaración de WOIPFG.
¿Los policías se convirtieron en psiquiatras?
Ya en el 2000, Robin Munro, escribiendo en el Columbia Journal of Asian Law, dijo que una “inundación de informes” indicaban que muchos practicantes de Falun Gong estaban siendo “enviados forzadamente a hospitales mentales por autoridades de seguridad”.
Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Human Rights in China y el la Oficina de Libertad Religiosa del Departamento de Estado de EE.UU. también han informado sobre tales abusos psiquiátricos a practicantes de Falun Gong. Activistas de SIDA y del 4 de Junio han sido enviados similarmente a hospitales mentales por razones políticas.
Munro lo llamó “una revisión preocupante del patrón ampliamente propagado del abuso político-psiquiátrico arbitrario que prevaleció durante la Revolución Cultural.”
El Sr Browde concuerda, agregando: “Por eso es que el trabajo de organizaciones como WPA es tan importante, y los apoyamos para que continúen presionando a sus colegas chinos para poner un fin a los actos horribles de tortura contra practicantes de Falun Gong que están sucediendo en muchas instalaciones psiquiátricas chinas.”