El 1 de enero de 2005, los practicantes de Falun Gong se reunieron delante del Consulado chino para practicar los ejercicios y continuar apelando al gobierno chino para que detenga la persecución. Fuertemente pidieron que Jiang Zemin, Luo Gan, Zhou Yongkang y Liu Jing fueran llevados ante la justicia.