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Algunos pensamientos sobre el "estudio de la Ley"
Soy un practicante de edad que obtuvo la Ley antes del 20 de julio de 1999. Pero me siento avergonzado por no haber sido diligente y estoy lejos de ser como estos practicantes diligentes. Es el Maestro benévolo que no me abandonó, alumbrándome para que recobre la progresión de la rectificación de la Ley. Escribo una parte de mi experiencia con la esperanza de dar algunos consejos a los practicantes que comparten los mismos problemas que yo. Después del 20 de julio de 1999, tropecé frecuentemente validando a Dafa. Me sentía muy confuso. Pensaba: "Estudié la Ley cada día. ¿Por qué soy todavía así?" Una vez tuve un sueño en el cual estábamos en una Conferencia de Ley; el Maestro se sentó en el centro, y como de costumbre, los discípulos de Dafa le planteaban preguntas. Le dije: "Maestro, usted dijo que solamente si estudiamos la Ley, podremos solucionar todos los problemas. ¿Por qué no puedo ver los principios de la Ley aunque continúo estudiando la Ley?" El Maestro me respondió muy claramente: "Sólo puede ser porque no eres diligente." La cultivación es en efecto la cosa más seria en el mundo. Estamos en el laberinto de la vida humana. Durante mucho tiempo olvidamos el significado verdadero de la vida. Llevados por los celos, buscamos "la fama, la ganancia y los sentimientos" en el mundo como el último objetivo de la vida. El Maestro nos encuentra con benevolencia, nos da la esperanza, nos ayuda a despertar nuestra naturaleza innata de Buda y guía nuestros pasos por el camino de vuelta a nuestro ser verdadero. Sin embargo el mundo humano está desorientado. En el momento que verdaderamente queremos regresar al camino recto, sentimos mucha resistencia y experimentamos extremo dolor cuando perdemos estas cosas humanas. Mirando hacia atrás la mitad de mi vida pasada, está plena de egoísmo, de sentimentalismo y de amor, de la vacuidad del dinero, los deseos insatisfechos y de la avaricia. Estoy verdaderamente solo y cansado. Durante un momento después de que comenzara a cultivar, realmente sentí la alegría y la ligereza de abandonar los apegos. Es una sensación que no puedo cambiar por nada en el mundo humano. Si comparamos ambas cosas, ¿cual es la felicidad verdadera? ¿Qué razón tenemos para recordar con nostalgia la "supuesta vida feliz" del mundo humano? Es sólo ahora que comprendí que la motivación para estudiar la Ley era la clave de un buen estudio de la Ley. "Estudiar la Ley" es magnífico. Estudiamos la Ley con el fin de regresar a nuestro ser verdadero, no para satisfacer algún fin humano mundano. Esta es la diferencia esencial, cultivar de modo realista. Los Budas, los Taos y los Dioses detrás de la Ley me han mostrado cada vez más principios de la Ley. Ahora percibo que progreso a un ritmo formidable. Ahora comprendo: ¡La cultivación no está vinculada a la duración del tiempo o a la edad, sino a si verdaderamente cultivamos! ¡El Maestro justamente quiere nuestro chispeante "corazón de Buda"! Propongo que todos recitemos la Ley. Esto me ha beneficia Fuente: |
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