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Una joven practicante occidental viaja a China con un mensaje de corazón para el pueblo chino
"Caímos a este laberinto, impotentes, perdidos, sin encontrar salida. Miles de años buscando, un día el Maestro reaparece. Salvado, sé salvado. No dejes pasar esta oportunidad." Son las palabras de una canción titulada, "Sé salvado" que canta una practicante de Falun Gong llamada Sara. Con su voz pura y angelical, Sara emocionó a la policía de la Plaza Tiananmen, y los corazones de mucha gente oriental u occidental.
En su segunda visita a China, Sara llegó el 20 de julio de 1999, el día en que el Partido Comunista chino lanzó la represión sin precedentes contra Falun Gong. Todo lo que Sara pudo ver u oír en la información televisada fue la propaganda calumniosa contra Falun Gong. Al mismo tiempo, al otro lado del mundo, su padre sabía por la televisión que el gobierno chino había prohibido una práctica llamada Falun Gong, que combinaba ejercicios para la salud y enseñanzas morales. Inmediatamente, quiso saber más sobre Falun Gong con la idea de que «si el régimen comunista chino había dicho que era malo, entonces esto debía ser bueno». La madre de Sara dijo que había ganado una comprensión más profunda de lo que significa la compasión, y de cómo practicar la misma compasión hacia aquellos con los que no se entendía. Su padre también experimentó inmensos beneficios físicos. Sara que era de constitución débil cambió y ganó en confianza. «En el curso de cinco años de práctica de Falun Gong, me volví más valiente y más fuerte, físicamente y mentalmente.» Desde que Sara y su familia comenzaron a aprender Falun Gong, se enteraron de la brutal persecución a la cual hacían frente los practicantes en China por el Partido Comunista chino (PCC). Sara dijo: “Cuando hablamos del valor de Falun Gong a mis amigos en China por Internet, las respuestas que tuve de ellos eran la propaganda del PCC. Constaté que los chinos habían sido engañados por el Partido Comunista.» Un día, un practicante chino aprendió a cantar la canción “Sé salvado” en chino. Después de que Sara hubiera comprendido el significado profundo de las palabras, se emocionó y trabajó en el arreglo de la canción en inglés. Luego, en febrero de 2002, Sara decidió regresar a China de nuevo para aportar la verdad a la población china. “Lloré” dijo su madre. La crueldad inhumana del PCC en su persecución de los practicantes de Falun Gong me venía a la mente y estaba extremadamente preocupada por ella. Su padre dijo: «Como practicante de Falun Gong, estaba muy orgulloso de ella porque este acontecimiento tendría un significado profundo y duradero. Pero como su madre, me inquietaba mucho porque nadie sabía si volvería sana y salva.» En el espíritu de Sara, había también un temor: «Estaba inquieta y asustada. Pero comparado con los principios Verdad-Benevolencia-Tolerancia en mi espíritu, estos pensamientos de temor y de inquietud eran triviales.» El día en que Sara llegó a los accesos a la Plaza Tiananmen, descubrió con sorpresa que la plaza no sólo estaba llena de turistas en esta época del año de vacaciones del Nuevo Año chino, sino también de policías con uniforme y de paisano. Cuando ella y sus amigos practicantes caminaron por la plaza, la policía los paró y registró completamente. Descubrieron un pedazo de tela con las palabras «Verdad, Benevolencia, Tolerancia» en un bolsillo del abrigo de Sara. Ella y sus amigos entonces fueron llevados en un autobús al puesto de policía más próximo. Sara oyó la canción "Falun Dafa Hao" (Falun Dafa es bueno) cantada con toda su voz por los practicantes occidentales que habían venido para pedir pacíficamente el fin de la persecución en la Plaza Tiananmen aquel día. He aquí cual era el fin principal de su viaje. Quería, con varias decenas de otros practicantes occidentales -que la mayoría jamás habían estado allí- transmitir que Falun Dafa se había propagado en más de 60 países del mundo. Sara y su padre participaron activamente en las actividades de Falun Dafa en diferentes continentes con el fin de que más gente pueda enterarse de la práctica y conozcan la persecución. Sara cantó «Sé salvado» en numerosos acontecimientos y emocionó tanto a orientales como a occidentales, ayudándoles a conocer la verdad.
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