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Las últimas palabras de una condenada a muerte
El centro de detención de la región montañosa de Yuanbao, Chifeng city, región autónoma de Mongolia Interior, es uno de los lugares donde los practicantes de Dafa son perseguidos. Numerosos practicantes han sido encarcelados allí, pero estos practicantes también salvaron numerosas vidas. En el año 2000, una detenida condenada a muerte de Xilutian, región montañosa de Yuanbao, despertó gracias a la persistencia en la verdad y la gran resistencia y compasión de las practicantes. Estudió la Ley y practicó los ejercicios con ellas en el centro de detención. Se sentía abatida por no haber obtenido Dafa antes. Decía: "Si hubiera obtenido la Ley antes, habría podido tolerar los abusos de mi marido y no lo habría matado". Pasaba todo el tiempo con las practicantes, de la mañana a la noche, estableciendo una relación kármica con ellas. Supo que obtener Dafa era el objetivo de la vida humana. Ella comprendió numerosos principios, entre ellos el principio universal de que el bien es recompensado con el bien y el mal será retribuido con el mal. El día de su ejecución, algunas personas lloraban. Dijo: "No lloréis. Cometí el error de matar una vida y debo pagar por ello. Pero mi verdadera vida obtuvo Dafa, ¿puedo decir verdaderamente que voy a morir? Tendré una posibilidad de cultivarme en mi próxima vida. ¡Preocuparos de vosotros!" Ese día se lavó y puso ropa limpia que las practicantes de Dafa le habían dado. Salió apaciblemente de su celda. El policía presente dijo: "Cuando las detenidas condenadas a muerte esperan la ejecución, están llenas de desesperación y miedo. Pero su paz me hizo sentir la fuerza de Falun Dafa. Recitó algo yendo al terreno de ejecución. Cuando le pregunté que recitaba, respondió que citaba la Ley". Versión en chino disponible en: |
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