Filadelfia (EE.UU.): Testimonio de una practicante del Barrio Chino que escapó de las atrocidades de la sustraccion de organos

"Cada vez que me desespero, recuerdo que el camino de la verdad y el amor siempre ganan. Puede haber tiranos y asesinos y por un tiempo, pueden parecer invencibles, pero al final, siempre fracasan…" Con esta cita de Mahatma Gandhi, la residente de Filadelfia Nancy Wang describe su experiencia en China cuando ella fue enviada a un centro de lavado de cerebro por practicar Falun Gong.

Detrás de ella había una pancarta donde estaba escrito: "Lleven a Jiang Zemin ante la justicia por perseguir a Falun Gong". Esto fue en la tarde del 25 de julio en el Barrio Chino de Filadelfia, donde practicantes se reunieron, desplegaron pancartas y contaron a los transeúntes acerca de la persecución de Falun Gong en China.

Han sido presentadas más de 100.000 denuncias criminales en contra de Jiang ante las autoridades judiciales en China a partir del 23 de julio. Entre ellas, 11 eran de Filadelfia.

Ex alumnos de la universidad de Tsinghua demandan a Jiang Zemin
La Sra. Wang comenzó a practicar Falun Gong en 1998 cuando era estudiante en la renombrada universidad de Tsinghua. "Después que Jiang empezó a perseguir a Falun Gong, las autoridades escolares detuvieron mi educación". Aunque su excelencia académica le permitía ir a la escuela de posgrado sin tomar el examen de ingreso, ese privilegio fue suspendido por la institución". Más tarde, cuando yo trabaje en la academia china de ciencia, las autoridades me enviaron a un centro de lavado de cerebro dos veces para tratar de forzarme a renunciar a mi creencia".

Ella no estuvo sola en su vivencia. Treinta y cinco ex alumnos de Tsinghua actualmente viviendo fuera de China, entablaron demandas criminales el 10 de julio de 2015. Provenientes de cinco países, ellos demandaron a Jiang por privarlos de su derecho a la libertad de creencia, por tortura, asesinato y persecución. Sus demandas han sido presentadas ante la Corte Suprema, la Fiscalía Suprema y ante el Ministerio de Seguridad en China.

Escapando la sustraccion de organos en vivo
Arrestada en marzo de 2006 por distribución de materiales de Falun Gong, Tian Zhongfeng de la provincia de Anhui, fue la primera retenida en un centro de detención local. Un mes más tarde fue enviada a un campo de trabajos con un término de 18 meses. Dos días más tarde fue transferida de nuevo y casi se convierte en una víctima de la sustracción de órganos.

Yo estaba esposada a una cama y un doctor me revisaba cada mañana, diciendo que mi salud estaba muy bien. Aunque los médicos y las enfermeras se rehusaban a hablarme, me mantuvieron inyectándome drogas, haciéndome un daño terrible. Cuando oí por casualidad, una conversación telefónica entre una guardia de seguridad y su familia, me di cuenta que eso era una sala de operaciones para cirugías del corazón y sospeche que puedo convertirme en una víctima de sustraccion de organos.

Sus sospechas más tarde se confirmaron. Aunque mareada por las drogas, la Sra. Tian se despertó y vio a un hombre estudiandola. Ella le preguntó de quién era. El hombre que no esperaba que ella estuviera consciente, dijo que era un voluntario. "Cuando yo le dije que estaba detenida por practicar Falun Gong, el guardia de seguridad le pidió que hablara con el afuera en el balcón. El guardia dijo: "Su cuerpo está muy bien, su cabeza solo fue lastimada una vez en el pasado". Cuando el hombre se marchaba, me miró de nuevo sin hablarme. La manera que me miró era atroz.

Escapar de la muerte
La Sra. Tian decidió revelarse. Cuando el doctor quitó sus esposas la mañana siguiente para hacer su valoración diaria, ella comenzó a luchar y a gritar. Esto llamó la atención de los pacientes y de los miembros de las familias que estaban en otros cuartos. Después de escuchar su explicación de lo que estaba sucediendo, un médico le susurro: "Hoy no vaya a ninguna parte, incluso si alguien trata de llevarla. Es mi turno hoy y pediré a la enfermera que le ayude".

Antes que pudieran seguir hablando más, los guardias vinieron y forzaron a la Sra. Tian a acostarse en su cama. Otra enfermera vino más tarde y le inyecto algo distinto a las inyecciones diarias previas. porque no dolió. Durante su examen de rutina la mañana siguiente, el doctor que la revisaba diariamente estaba decepcionado: "Ella estaba muy bien ayer, ¿como pudo haber cambiado su condición,ahora?"

Más médicos y guardias se apresuraron a entrar al cuarto. Otro médico la revisó y tambien se sorprendio: "Eso es extraño". Él le examinó los ojos y dijo: "No hay esperanza".

Esa tarde la Sra. Tian fue llevada de vuelta al campo de trabajos. Pero la pesadilla no paro. Apenas llegó al campo de trabajos forzados, un médico le inyectó algo especial y sus brazos y piernas rápidamente se hincharon. Un guardia dijo: El médico dijo que sus órganos internos están dañados y nosotros hemos notificado a su familia para que la recoja".

Su condición empeoró después de retornar a casa. "Sus huesos se sentían como si estuvieran congelados, mientras que su piel estaba como si estuviera en llamas. Mis piernas estaban rígidas y le daban dolores agudos de vez en cuando".

Versión en inglés disponible en: http://en.minghui.org/html/articles/2015/8/1/151833.html

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