Carta de la rama danesa de Amnistía Internacional a la oficina de inmigración, concerniente a un practicante de Falun Gong danés que arriesga la deportación

Amnistía Internacional indaga las violaciones de los derechos humanos en China desde hace varios años. Nuestra organización vigila de cerca la persecución de los practicantes de Falun Gong por parte de las autoridades chinas. Todos nuestros documentos pueden ser consultados en la página siguiente: www.amnesty.org/library.

La sección danesa de Amnistía recibió la apelación de Liu Xiaotian; esperamos que esta información que le entregamos pueda servirle de referencia para tratar el caso de este ciudadano. En este documento damos un informe que permite saber si los practicantes de Falun Gong tienen o no razón para temer la persecución en China. Adjunto a esta información encontrará varios informes de Amnistía Internacional sobre la situación de los practicantes de Falun Gong en China.

Los practicantes son el blanco de la represión en China desde hace varios años. Falun Gong ha sido calificada como "organización herética" y prohibida en julio de 1999. En un informe del año 2000 (Al índice ASA 17/11/00, fechado el 23 de marzo de 2000), Amnistía Internacional escribió que las autoridades chinas declaraban que Falun Gong era una amenaza efectiva para la estabilidad social y política de China y que por esta razón esta práctica religiosa fue prohibida en el país en 1999. Después de la prohibición, las autoridades chinas locales y nacionales comenzaron una campaña dirigida contra los practicantes y miembros de otras organizaciones consideradas como herejes. La libertad de expresión, de reunión y la libertad de creencia son extremadamente limitadas en China y toda práctica pública está prohibida, así como hablar sobre Falun Gong.

Según el informe de Amnistía Internacional, diez mil practicantes han sido detenidos arbitrariamente por la policía. La inmensa mayoría sufrieron torturas y malos tratos de todo tipo. Además, muchas personas murieron mientras estaban en detención preventiva en situaciones dudosas y sin ser interrogadas por las autoridades. Amnistía Internacional averiguó varios casos de practicantes que fueron enviados a la fuerza a hospitales psiquiátricos y detenidos por períodos que varían desde los dos días a varias semanas y que fueron obligados a tomar medicinas contra su voluntad. En 2004, los practicantes de Falun Gong continúan expuestos a la represión en China; por ejemplo, ser detenidos arbitrariamente, torturados o sufrir otros malos tratos mientras están al cuidado de las autoridades.

Amnistía Internacional sabe que hay hijos de practicantes que han sido ejecutados sin proceso. Nuestra organización no puede excluir pues el riesgo para Liu Xiaotian de ser detenido e incluso torturado si regresa a China. Hay una buena razón para creer que Liu Xiaotian tiene razón de temer la persecución si continúa su práctica o si expresa su simpatía hacia Falun Gong o todavía más si procura informarse sobre la causa de la muerte de sus padres. Amnistía Internacional recibió varios informes sobre los encarcelamientos arbitrarios de los padres de practicantes que trataron de saber sobre la detención de los miembros de su familia. Varias fuentes declaran que las autoridades chinas procuran vigilar las acciones de los ciudadanos chinos en el extranjero, particularmente las de miembros de Falun Gong.

Por otra parte, Amnistía Internacional tiene conocimiento de varias otras fuentes bien documentadas de las atrocidades cometidas contra los practicantes. Un informe reciente de La Misión Global Para Salvar a los Practicantes de Falun Gong perseguidos (ver el anexo) describe cómo cinco o más niños de entre ocho a diez años de edad murieron en relación con la persecución en China. Según un informe con fecha del 18 de septiembre de 2004, aproximadamente 1.047 practicantes murieron como consecuencia de la persecución llevada a cabo por las autoridades y varios están detenidos a causa de su creencia.

Amnistía Internacional publicó varios informes que describían las lagunas del sistema judicial chino. Esta laguna es visible en la policía y el sistema judicial en su carácter global y hay una gran interferencia política en los casos judiciales. El soborno de la policía y de los empleados públicos está ampliamente difundido. Las lagunas de la ley en China impiden prever precisamente las reacciones de las autoridades ante un caso concreto.

En el informe anual de Amnistía Internacional de 2004, declaramos que miembros de grupos no oficiales espirituales y religiosos continúan siendo detenidos arbitrariamente además de maltratados en China. En años recientes, los medios de comunicación oficiales aumentaron las críticas del movimiento Falun Gong. Aparentemente esto intensificó la violencia y la intolerancia de la sociedad china hacia los practicantes, que estando detenidos, incluido las mujeres, arriesgan la tortura y los abusos sexuales, particularmente si se niegan a renunciar a su creencia. Las fuentes de Falun Gong informan que 800 personas vinculadas a Falun Gong han muerto desde el año 1999, principalmente a causa de la tortura u otros malos tratos.

Amnistía Internacional no tiene un conocimiento profundo del caso de Liu Xiaotin. Sin embargo, es probable que los padres de Liu fueran asesinados y que si Xiaotian Liu tuviera que regresar a China correría peligro de sufrir atrocidades bajo detención y tortura, como se describe más arriba. Si Xiaotian Liu es actualmente un practicante de Falun Gong activo, el riesgo que tiene de ser perseguido va en aumento.

Amnistía Internacional quiere insistir en el hecho de que las informaciones contenidas en esta carta deberían ser solamente utilizadas en relación al caso de Xiaotian Liu.

Atentamente,

L.B.
Coordinador Asilo
Rama Danesa de Amnistía Internacional

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