Catástrofe después de una muerte injusta

En el Libro de Han, un clásico de la historia china de hace 2200 años, un juez llamado señor Yu era conocido por su lealtad y sabiduría.

En el reinado del Emperador Xuan de la dinastía Han, en vida del señor Yu el pueblo construyó un memorial en su nombre.

El señor Yu era a la vez administrador de la prisión del distrito y juez del municipio. Era un hombre justo e íntegro en sus sentencias. De todos los juicios resueltos, los escritos por el señor Yu fueron considerados como los más apropiados y justos. A menudo pasaba que hasta los condenados apreciaban la rectitud de sus condenas.

En aquellos tiempos, en un municipio del mar oriental, había una buena y devota mujer llamada Zhou Qing. Era extremadamente atenta y se ocupaba de su suegra según la costumbre china.

Su suegra decía: "¡Mi nuera trabaja duramente para ocuparse de mí! Soy ya muy vieja. ¿Por qué debería querer pasar el resto de mis días en este mundo y ser una carga para las jóvenes generaciones?” La vieja mujer se suicidó colgándose.

La anciana tenía también una hija que vivía con su marido. Ésta fue a la casa. Acusó a Zhou Qing de la muerte de su madre y llevó la acusación hasta la oficina del Gobernador. El Gobernador hizo arrestar a Zhou Qing, la nuera bien intencionada que fue torturada y forzada a admitir su crimen.

Después de enterarse del asunto, el señor Yu aconsejó al Gobernador: “Esta mujer se ocupó de su suegra durante más de 10 años y su lealtad es bien conocida en la región. No creo que la matara”. Sin embargo, el Gobernador se negó a tener en cuenta su opinión e insistió en pedir la pena de muerte contra Zhou Qing. Ante la imposibilidad de hacer cambiar al Gobernador de opinión, el señor Yu se fue con el corazón roto.

Según la creencia china, cuando se da muerte a un inocente las catástrofes sobrevendrán allí dónde vivía la víctima. Después de que Zhou Qing fuera ejecutada, el municipio del mar oriental sufrió tres años consecutivos de sequía. El Gobernador tuvo que asumir su responsabilidad y fue destituido de sus funciones.

Cuando el nuevo Gobernador hizo el balance de su predecesor, preguntó al señor Yu: "¿Cómo es que no ha llovido en estos tres últimos años?" El señor Yu respondió: "La nuera leal no debería haber muerto. Fue injustamente ejecutada por el ex Gobernador. La calamidad es la consecuencia de haber matado a una persona inocente."

El nuevo Gobernador fue en seguida a la tumba de Zhou Qing para rendirle homenaje en persona. Con respecto a su tumba hizo construir un arco a modo de memorial que rendía homenaje a su integridad, como aprobación póstuma. La lluvia volvió inmediatamente y el municipio tuvo aquel año una cosecha excepcional.

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