Francia: Los practicantes de Falun Gong piden el enjuiciamiento y castigo a Jiang Zemin y a los asesinos de Liu Chengjun


El día 5 de marzo de 2002, los 8 canales de television vía-cable de Chang Chun emitieron simultáneamente videos de esclarecer la verdad del montaje de la auto-inmolación en la plaza de Tiananmen y de la difusión de Falun Dafa alrededor de todo el mundo. Los videos duraron entre 40 y 50 minutos y a través de este acontecimiento, mucha gente conoció la verdad de Falun Dafa y de la persecución que está sucediendo en China. El hecho también causó gran sensación en las comunidades chinas de otros países. Jiang Zemin (ex presidente chino) se enfureció por el acontecimiento y decretó la orden de “matar sin clemencia” a los practicantes de Dafa responsables de la interrupción de señales de televisión. Todas las personas implicadas en este hecho y otros 5 000 practicantes de Dafa fueron ilegalmente detenidos, Liu Chengjun fue uno de ellos.

Según la fuente de información, Liu Chengjun fue ilegalmente secuestrado el día 24 de marzo de 2002. Entonces, la policía disparó aposta dos balas en su pierna cuando ya estaba esposado de manos y pies, causándole heridas muy graves. A principios de mayo de 2002, Liu Chengjun fue trasladado al centro de detención de Tiebei, donde fue cruelmente torturado y obligado a sentarse atado en una silla de hierro durante 52 días. Cuando le sentenciaron, fue llevado al tribunal encima de una camilla. A mediados de septiembre de 2002, Liu Chengjun fue sentenciado a 19 años de reclusión y fue encarcelado en la prisión de Jilin. Después de un año y nueve meses de enormes sufrimientos e incesantes torturas durante su cautiverio, se despidió del mundo trágicamente a las 4 de la madrugada del día 26 de diciembre de 2003. Según testigos visuales, todavía sangraba por los orificios nasales, los oídos y las piernas aun cadáver. En ese día, a pesar de las protestas de los familiares y sin la autopsia médica, a las 11 de la mañana, los policías de Jilin se llevaron forzadamente su cadáver para incinerarlo y así destruir las pruebas.

En la China continental, las falsas propagandas del régimen de Jiang impiden a la gente conocer la verdad de la persecución, por esta razón, interceptar señales de televisión para transmitir esa verdad es una forma de defensa de las libertades de expresión y de creencia del pueblo chino. Liu Chengjun es un héroe de los derechos humanos; él defendió pacíficamente el credo y reveló los crímenes inhumanos cometidos por Jiang Zemin. Liu sacrificó su vida para esclarecer la verdad de los hechos y por oponerse a la persecución. La historia recordará el heroico sacrificio de Liu Chengjun.


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