Carta de practicantes españoles al Embajador de Francia en España


AL EXCMO. SR. D. OLIVIER SCHRAMECK
Embajador de Francia en España

Excmo Sr:

Los abajo firmantes, practicantes de España de la antigua enseñanza espiritual china llamada Falun Gong, desean comunicarle a Vd. su profundo rechazo a los incidentes acaecidos en París los pasados días 24 al 26 de enero de 2004, donde numerosos practicantes de Falun Gong de distintas nacionalidades como Estados Unidos, Dinamarca, Inglaterra, Francia, Taiwán, China, etc., han sido detenidos por la policía francesa en distintos lugares de París actuando de forma coordinada y bajo claras instrucciones y sin justificación ni causa alguna, simplemente por llevar puesto algún distintivo o prenda de vestir de color amarillo con las palabras de Falun Gong.

Estos incidentes coinciden con la visita del Secretario General del Partido Comunista y Presidente de la República Popular de China a París con ocasión de la celebración del Año Nuevo chino.

Los practicantes de Falun Gong de España, algunos de ellos presentes en París cuando se produjeron estos lamentables incidentes, desean manifestar su más enérgica protesta al gobierno francés, rogándole que sea transmitida al Presidente de la República y Primer Ministro de su país por esta actuación arbitraria y contraria al respeto de los derechos humanos más esenciales.

Es bien conocida en la Comunidad Internacional la brutal represión y la cruel persecución en China hacia las personas que practican Falun Gong, iniciada por el ex -presidente chino Jiang Zemin. Existen numerosos informes de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Comisión Europea de Derechos Humanos y de organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional y Human Rights International, acreditativos de esta inhumana y despiadada persecución que se dirige contra más de 100 millones de personas inocentes en China que no pueden ejercer su libertad de creencias y que por ello son cruelmente torturados y asesinados en las prisiones y campos de trabajos forzados en China. Las mujeres, ancianos y niños no se excluyen de esta barbarie.

Los datos confirmados de personas asesinadas ascienden a casi 900, aunque el número real puede ascender a más de 2000. Las personas encarceladas y torturadas ascienden a más de 200.000 y las perseguidas son más de 100 millones. Aún hoy en día, después de cuatro años y medio, continúa esta infame persecución, que es considerada por numerosos abogados de todo el mundo como el mayor genocidio después de la segunda guerra mundial.

Por ello, numerosas acciones judiciales han sido puestas en marcha en todo el mundo dirigidas contra el ex -presidente chino Jiang Zemin como auténtico responsable de este holocausto.

Así han sido interpuestas numerosas querellas por delitos de genocidio, torturas y crímenes contra la humanidad dirigidas contra Jiang Zemin, en países como Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Australia, Taiwán, España, etc., para que Jiang Zemin sea puesto ante la Justicia por los crímenes cometidos bajo sus órdenes directas.

Por tanto, estos actos acaecidos en París durante los pasados días no hacen sino demostrar que la persecución hacia las personas que practican Falun Gong se extiende más allá de las fronteras de China y que en este caso, lamentablemente ha contado con la conformidad de las autoridades francesas, que por este motivo se ha posicionado claramente en contra de la defensa de los derechos humanos olvidando y dando la espalda al sufrimiento padecido por millones personas inocentes.

Todavía en nuestras mentes se recuerdan los horrores del holocausto nazi que desgraciadamente debieron soportar numerosos ciudadanos europeos incluidos los franceses. La ciudad francesa de Caen, sensibilizada ante el recuerdo de la memoria histórica de esta barbarie, levantó un auténtico museo por la paz, a través del Memorial de Caen, que incluye entre sus actividades cada año un concurso entre Abogados de todo el Mundo para denunciar casos de violaciones de derechos humanos. El azar determinó que entre los finalistas de esta año, fuera seleccionado el caso de la persecución de Falun Gong en China, contando con el apoyo de los organizadores del 15 Concours de Plaidoiries celebrado el pasado 25 de enero de 2004 y al que pudieron asistir más de 2.000 franceses que tuvieron conocimiento de esta persecución. Sin embargo desgraciadamente y de forma contradictoria a poco más de 200 kilómetros de Caen, en París, los practicantes de Falun Gong de distintas nacionalidades eran injustamente detenidos por la policía francesa porque el “color amarillo estaba prohibido esos días en Francia”.

Francia ha sido un país admirado internacionalmente por su larga tradición democrática y por su enérgica defensa de las libertades públicas e individuales, bajo los principios de “Libertad, Igualdad y Fraternidad” admitidos internacionalmente por todas las sociedades democráticas. Es por ello que no podemos entender y mucho menos tolerar que los incidentes acaecidos en París y que han significado una actuación arbitraria, ilegal y vulneradora de los principios fundamentales de la defensa de los derechos humanos se queden sin respuesta de ninguna clase.

Nunca, en ningún caso y bajo ningún concepto, podría entender la sociedad democrática internacional que los intereses económicos pudieran prevalecer sobre las vidas humanas y la defensa de los derechos humanitarios, y es por ello que le pedimos con el máximo respeto desde España que se transmita esta carta a las autoridades francesas, cuya copia nosotros enviaremos al Ministère des Affaires Etrangères de Francia, para que se transmita nuestra condena, se inicie de forma inmediata una investigación de estos hechos y se rectifique esta actuación llevada a cabo por la policía francesa en París.

Con nuestro máximo respeto,

Atentamente


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