Discurso del Presidente de la Asociación Europea de Falun Dafa fuera de la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra


Es ahora el quinto año consecutivo en que practicantes de Falun Dafa asisten a la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Vinimos de distintos lugares del mundo, de lejos y de cerca. Vinimos tomando nuestro propio tiempo, nuestros propios recursos, aguantando algunas veces pruebas para transmitir nuestro mensaje. Este mensaje es simple y claro: "Pare el genocidio contra los practicantes de Falun Gong en China".

La ley internacional claramente identificó que un genocidio está cometiéndose contra los practicantes de Falun Gong en China. Pedimos a todas las naciones de la comisión de este año a reconocer y oponerse al crimen contra la humanidad que está produciéndose bajo los ojos mismos del mundo.

Hay pruebas suficientes y ninguna duda que una política planeada y deliberada de eliminación ha sido dirigida sobre diez millones de personas inocentes en China. Se cometieron graves violaciones contra estas personas simplemente porque creen en Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Las acciones criminales pretenden destruir todo lo que hay de positivo y de bueno en nuestro mundo y pretenden retirar a los seres humanos su derecho fundamental a mejorarse ellos mismos física y espiritualmente.

Jiang Zemin debe ser el responsable de este genocidio ya que orquestó personalmente este reino de terror. Se llevaron algunas acciones penales en numerosos países del mundo para que el principal criminal sea llevado ante la justicia por los innumerables crímenes que cometió contra la humanidad, los valores humanos y la conciencia moral.

Como ciudadanos del mundo, si nos consideramos como gente de conciencia, benevolencia y justicia, entonces debemos reconocer que este genocidio es inaceptable, inmoral e ilegal. Debe terminar. Esperamos que este año 2004, la comunidad internacional no se incline frente a la corrupción, frente a las argucias y frente al chantaje del régimen de Jiang. Pero más bien pueda unirse para reconocer la gravedad del crimen de genocidio contra los practicantes de Falun Gong en China y tomar una posición firme e inequívoca.

Mucha gente creyó que la clave de la mejora de los derechos humanos en China era el comercio. No obstante, ha quedado demasiado claro que negociar con el régimen de Jiang no generó ni un mínimo de respeto para los derechos del hombre elementales. Mientras que el comercio continúa, la tortura continúa, mientras que el comercio sigue, los abusos siguen, mientras que el comercio sigue, los encarcelamientos siguen. La clara realidad es que el régimen de Jiang oprime, tortura y maltrata a decenas de millones de sus propios ciudadanos.

Incluso críticos moderados de China expresan ahora abiertamente su desengaño ante el deterioro de China en el ámbito de los derechos humanos. Es importante, por lo tanto que Estados Unidos y otros países apadrinen una resolución que sea crítica de este pobre balance de derechos humanos. Seis veces en el pasado, China utilizó maniobras parlamentarias para bloquear las críticas sobre su balance de los derechos. No obstante, pensamos que Estados Unidos y otros gobiernos tienen un deber y una obligación moral de plantear la cuestión.

Para nosotros, en tanto como practicantes de Falun Dafa, vamos a perseverar exponiendo los crímenes cometidos contra nuestros amigos en China, perseverar diciendo a la gente la verdad de este genocidio, perseverar trayendo a Jiang y a sus cómplices a la justicia donde quiera que estén y defenderemos siempre la Verdad-Benevolencia-Tolerancia.

Gracias.

Se autoriza la impresión y circulación de todos los artículos publicados en Clearharmony y su contenido, pero por favor cite la fuente.