Los disparos producidos a los practicantes de Falun Gong en Sudáfrica, indican claramente el miedo que tienen Jiang y sus cómplices, a las querellas iniciadas contra ellos en el extranjero

Zeng Qinghong y Bo Xilai visitaban Sudáfrica del 27 al 29 de junio. Habiéndose enterado de las noticias, practicantes de Falun Gong de Australia planificaron interponer una acción en la justicia contra ambos funcionarios chinos en visita a Sudáfrica, acusándolos de seguir las políticas de persecución de Jiang contra los practicantes de Falun Gong.

Sin embargo, por la tarde del 28 de junio, estos practicantes fueron el blanco de unos disparos de un agresor desconocido que les adelantó con el coche, mientras se dirigían del aeropuerto hacia la residencia presidencial. Un practicante fue seriamente herido. Este incidente no es una coincidencia y es una nueva manifestación del terrorismo de estado que Jiang y sus seguidores llevan contra los practicantes de Falun Gong. Este acto indica hasta qué punto Jiang y sus cómplices desesperadamente tienen miedo frente a la posibilidad de ser perseguidos en el extranjero.

La regla de Jiang se basa en el espantoso terrorismo. Durante los últimos cinco años de persecución de los practicantes de Falun Gong, Jiang y sus seguidores, entre los cuales están Zeng Qinghong y Bo Xilai, violaron la ley y manipularon diversos servicios gubernamentales con el fin de perseguir brutalmente a los practicantes de Falun Gong. Se han verificado 996 muertes por tortura de practicantes de Falun Gong y otros actos de persecución. Más de 100.000 personas han sido enviadas a campos de trabajo y miles fueron ingresados en instituciones psiquiátricas donde se les inyectó sustancias nocivas para el sistema nervioso central. Muchos más numerosos son los que tienen que asistir a la fuerza a programas de lavado de cerebro o ser torturados, tanto mental como físicamente, con el fin de forzarlos a repudiar su creencia espiritual. Además, Jiang extendió la persecución a los practicantes de Falun Gong en el extranjero mediante sus consulados y embajadas en el mundo entero. Esta vez, los disparos en África del Sur muestran claramente el terrorismo de Jiang y sus seguidores.

Jiang y sus seguidores son de hecho unos cobardes. Utilizan el terrorismo más espantoso para mantener su autoridad. Están llenos de miedo y piensan que pueden ganarse la confianza de los demás imponiéndoles el miedo. Sin embargo, los practicantes de Falun Gong, que creen en Verdad-Benevolencia-Tolerancia, se oponen a la persecución por medios pacíficos, racionales y no violentos. Estos dos últimos años, los practicantes en todo el mundo iniciaron varias acciones legales contra Jiang, Luo Gan, Zeng Qinghong, Bo Xilai y otros altos funcionarios chinos. En consecuencia, estos autores de crímenes viven en el miedo. Desde que Jiang ha sido querellado en los Estados Unidos por genocidio, tortura y crímenes contra la humanidad, ejerció entre bastidores una intensa presión sobre el gobierno americano, esperando intimidar al poder ejecutivo de los Estados Unidos y conseguir que este interfiera con las decisiones de la rama judicial que concierne al pleito. No obstante, los crímenes son los crímenes y Jiang y sus seguidores no escaparán del castigo de la ley.

Parece ahora que estos cobardes contrataron a asesinos pagados para matar a practicantes de Falun Gong en Sudáfrica, tratando de impedir a los practicantes que interpongan querellas allí. Pero esta acción sólo puede mostrar más claramente su miedo y su brutalidad a los gobiernos y a las poblaciones en el mundo y añadir un nuevo crimen a la montaña de crímenes de la que son responsables. Los practicantes de Falun Gong continuarán llevando este pleito como estaba previsto hasta que estos criminales sean llevados ante la justicia.

Versión en chino disponible en:
http://www.minghui.org/mh/articles/2004/6/29/78261.html

Versión en inglés disponible en:
http://www.clearwisdom.net/emh/articles/2004/6/30/49691.html

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