Dichos chinos: dibujar una serpiente y añadirle patas

Puede significar que hacer trabajo extra después de que uno completa satisfactoriamente una tarea es innecesario y puede arruinar el efecto de la obra

Durante el período de los Estados Guerreros (476-221 a.C.), había un devoto oficial en el estado de Chu.

Por agregarle patas a su serpiente, un hombre pierde un concurso. ¿La moraleja? A veces añadir elementos superfluos puede costar el premio. (Zona Yeh/La Gran Época)

Un día, después de completar su ceremonia de culto a sus antepasados, dio una jarra de vino a sus siervos asistentes.

Sin embargo, una jarra de vino no era suficiente para todos ellos. De repente, un hombre dijo: "tenemos una jarra de vino y es sólo para uno de nosotros. Así, que vamos a competir por ella. El primero en completar el dibujo de una serpiente en el suelo se quedará con el vino".

Al funcionario le gustó la idea y todo el mundo estuvo de acuerdo. Usando ramas de los árboles como herramientas de dibujo, todos los sirvientes comenzaron a dibujar las serpientes en la tierra.

Un hombre, experto artísticamente, terminó su serpiente primero. Como ganador, podía reclamar la jarra de vino. Sin embargo, notando que los otros todavía no habían terminado el dibujo, se puso muy arrogante y dijo: "¡Qué lentos son! Incluso puedo ponerle patas a mi serpiente!".

Entonces, empezó a añadir patas a su serpiente. Antes de que pudiera terminar, un segundo hombre terminó su serpiente e inmediatamente tomó posesión de la jarra de vino, diciendo: "¿Has visto esa clase de serpiente? Las serpientes no tienen patas. ¿Cómo puedes agregarle patas a una serpiente? No eres el primero en terminar el dibujo después de todo. ¡Yo gano!".

El ganador entonces bebió el vino con gran alegría y el primer hombre no pudo más que verle disfrutar el premio.

El dicho "dibujar una serpiente y añadirle patas" ha llegado a significar que hacer trabajo extra después de que uno completa satisfactoriamente una tarea es innecesario y puede arruinar el efecto de la obra. Sugiere que adicionar esfuerzo puede ser superfluo y en detrimento de la meta.

También se utiliza para describir una situación en la que uno añade más descripción después de haber explicado algo con suficiente claridad.

La moraleja de esta historia es que a veces ir demasiado lejos puede ser tan malo como no hacer lo suficientemente.

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