Asumir el papel principal

De los numerosos artículos editados en Minghui semanalmente, se tomaron en cuenta a los oficiales de policía y funcionarios del gobierno del Partido Comunista de China, que hacían "visitas de cortesía" o tenían "largas conversaciones" con los practicantes de Falun Gong. Estos términos son temas usados por el PCCh para cubrir la realidad de los actos de lavado de cerebro. Este lavado de cerebro es un hecho ilegal, es una forma de acoso que perturba a los practicantes de Falun Dafa y a sus familias. Permítanme compartir aquí con ustedes, cómo los practicantes en nuestra región, han sorteado esta situación.

Un día, dos practicantes fueron a Beijing a pedir justicia en nombre de Falun Gong. Después de que se produjera la puesta en escena del incidente de la auto inmolación, fue creado un centro local de lavado de cerebro. Los funcionarios del PCCh exigieron que los practicantes asistieran a sesiones de lavado de cerebro. Ambos practicantes compartieron sus comprensiones desde el punto de vista de la Ley (Fa) y llegaron a la conclusión de no dar importancia a todo eso y no caminar por el camino arreglado por las viejas fuerzas y que debían negar este arreglo. Incluso desde un punto de vista ordinario, las sesiones de lavado de cerebro eran ilegales. Así que, cualquiera que fuera el punto de vista, no debían asistir. Decidieron no asistir y que no serían influenciados de ninguna manera. Si asistían, enviarían un mensaje equivocado a los practicantes locales. Ellos han mantenido una firme creencia en Falun Dafa, en el Maestro y en el envió de fuertes pensamientos rectos. Al final, los oficiales no se atrevieron a llevarlos, gracias a la protección del compasivo Maestro. Más tarde, el centro de lavado de cerebro se cerró.

Otra practicante era una coordinadora local. Una noche, los practicantes se preparaban para poner en práctica un proyecto importante para aclarar la verdad. Después ella salió para hacer otras cosas y fue vigilada por la policía porque no estaba involucrada en el proyecto en ese momento. Más tarde, cuando los otros ya habían completado el proyecto, los funcionarios del PCCh trataron de averiguar quiénes habían participado. Después de regresar a casa, dos agentes de policía llamaron a su puerta diciendo que estaban allí para interrogarla. Inmediatamente se dio cuenta de cuál era el propósito y no abrió la puerta. Ella le dijo a la policía: "Ustedes son unos ciudadanos respetuosos de la ley. Venir a mi casa es un acoso y yo quiero que se vayan de inmediato. No trabajen contra nosotros", continuó enviando fuertes pensamientos rectos y solicitó ayuda del Maestro. Al final la policía tuvo que irse. La razón por la cual esta practicante no les abrió la puerta, era en parte porque sabía que la policía no estaba autorizada para entrar en las casas de los practicantes y que el PCC no tiene ningún derecho a saber lo que ellos hacen. Si hubieran descubierto que la coordinadora no tenía nada que ver con el proyecto, entonces habrían ido donde otros practicantes. Esto habría sido irresponsable de su parte.

Una practicante que vivía en una casa de un piso, también fue acosada. Un día, dos policías llegaron a su casa y se prepararon para derribar su puerta. Ella empujó la puerta y no la soltó, criticó a la policía por su brutalidad y por tratar de entrar en su casa sin una orden judicial. Les dijo que la reputación de los agentes chinos de policía en ese momento era muy mala y cómo la opinión pública comentaba a menudo sus comportamientos. Dijo que esperaba que fueran más responsables y no persiguieran a la gente buena. Ella se negó a responder sus preguntas. Los dos agentes estuvieron de acuerdo con lo que ella dijo y finalmente tuvieron que irse.

En 1999, el PCCh pidió que cada persona en nuestra región, hiciera saber su posición sobre Falun Gong. La policía fue al domicilio de un practicante y le preguntó si continuaría practicando Falun Gong. Él contestó: "Sí". Y lo llevaron a un campo de trabajos forzados donde estuvo detenido durante más de 40 días. Trataron de obligarlo a que se comprometiera de no ir más a Beijing a apelar por Falun Gong después de su liberación. Él les dijo firmemente: "Me gustaría ir a Beijing". Aunque simplemente me quedara en mi casa para practicar los ejercicios, ustedes me detendrían, a pesar de todo. Tan pronto como sea liberado, iré a Beijing. Efectivamente, después de haber sido liberado hizo el viaje a Beijing, a la Plaza de Tiananmen, para validar la Ley. Él fue arrestado ilegalmente, pero ha podido salir del centro de detención después de una huelga de hambre para protestar contra la persecución.

Un practicante que había conseguido escaparse de un centro de detención, jamás recibió la visita de la policía para un lavado de cerebro. De hecho, la policía lo evitó a propósito. Durante los "Dos congresos" del PCCh de este año, los agentes recibieron órdenes directas de ir a su casa y tratar de lavarle el cerebro. Todo lo que hicieron es ir a su casa pretendiendo que le alquilarían una habitación, simplemente para poder decirles a sus superiores que le habían visitado y que le habían hablado.
Hace varios años, durante ciertos días delicados, los practicantes fueron a la Plaza de Tiananmen, con banderas en sus bolsas, para validar el Fa. Los responsables del PCCh local estaban furiosos ya que habían sido criticados por sus superiores. Ellos interrogaron a los practicantes después de detenerlos. Preguntaron: "¿Por qué fueron a la Plaza de Tiananmen?" Los practicantes respondieron: "Aunque nos quedáramos en nuestra casa, ustedes nos detendrían y nos llevarían a un campo de trabajos forzados. Podemos ir también a la Plaza de Tiananmen para validar la Ley". Los responsables del PCCh no dijeron nada. Desde entonces, la policía y las autoridades locales, dejaron de acosar a los practicantes.

Aunque a veces sus pensamientos rectos han sido forzados, o que sus acciones no se basan en la ley, los practicantes de los ejemplos anteriores no tuvieron miedo del mal y no cooperaron con él. En su lugar, ¿Qué pasaría si las autoridades pudieran entrar entre los practicantes a voluntad? Sí, debemos aclarar la verdad a la policía, pero también tenemos que mantener nuestra dignidad porque somos discípulos de Dafa, y debemos mantener la dignidad de Falun Dafa. Si cada practicante dijera "No" al acoso de los funcionarios del PCCh, no cooperara con ellos, y/o hiciera ver sus acciones ilegales, se sentirán asustados y se restringirán. Todo lo que hacen será en vano.

Aunque algunos practicantes no siguen el proceso de rectificación del Fa y muchos practicantes tienen apegos, no permitimos a la maldad que ordenen las pruebas de "visita de cortesía" o sesiones de lavado de cerebro. El Maestro se ocupara de nosotros y decidirá lo que es mejor para nosotros. Caminemos sólo en la forma en que el Maestro ha dispuesto para nosotros. Tenemos que mejorar nosotros mismos como un solo cuerpo y diligentemente hacer las "tres cosas". Somos los principales actores en el gran escenario de este mundo y tenemos que jugar el papel principal.

Versión en chino disponible en: http://www.minghui.org/mh/articles/2010/8/30/228993.html

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