Enriquecer la juventud con la virtud, el efecto es profundo y de largo alcance

¿Cuál es el objetivo fundamental de la educación? Las personas de diferentes naciones y de diferentes clases sociales tienen un entendimiento diferente según sus propias perspectivas y niveles. Los Tres Clásicos sobre el Carácter, un texto transmitido desde la China antigua, proponía:

"Los hombres cuando nacen,
son naturalmente buenos.
Sus naturalezas son muy similares;
sus costumbres son ampliamente diferentes.

Si, negligentemente, no se las enseñan,
sus naturalezas se deteriorarán.
Enseñadles el Tao;
Es preciado que uno sigua el Tao con un entrego absoluto."

Eso resume la substancia y el enfoque de la educación, tal como la concebían los ancianos; es una manifestación de su filosofía que podemos encontrar en la cultura tradicional china.

La gente de la China antigua creía que la "bondad" era una característica humana innata. Sin embargo, al crecer, nuestra naturaleza buena es interferida, o aún cubierta, por varios pensamientos egoístas adquiridos en el entorno social post-natal. En consecuencia, nuestra naturaleza buena no es aparente. La verdadera razón de ser de la educación, es por eso, de guiar a la persona para preserve y vuelva a su naturaleza buena original. Este enfoque enseña a dedicarse, a enriquecerse uno mismo y reforzar su carácter moral, de manera que, frente a los numerosos dilemas de la vida, uno pueda tomar decisiones correctas siguiendo su naturaleza buena. Esta filosofía educacional antigua está en desacuerdo con lo que la sociedad actual a menudo promueve.

El origen de semejante filosofía viene del entendimiento profundo que tenían de la moralidad y del corazón de la moralidad - "la bondad". La gente de la China antigua pensaba que la distinción entre los seres humanos y los animales, entre la naturaleza humana y la naturaleza animal, no consistía solamente en su apariencia. La diferencia fundamental viene del hecho que los seres humanos tienen un entendimiento de los conceptos de bondad y se restringen basándose en los valores morales.

La palabra china para "moralidad" esta compuesta de dos caracteres: "Tao" y "Virtud". En la mente de los ancianos, el Tao y la virtud no eran teorías ilusorias; eran realidades concretas. "Tao" es la ley y el principio celestial. Es una manifestación de leyes complicadas y intricadas, pero también objetivas y holísticas, para los seres humanos, nuestro planeta tierra y el universo entero.

La "Virtud" es el entendimiento y el concepto del ser humano sobre el movimiento del universo, sobre la naturaleza y la sociedad en su integridad. Es también, una manifestación del nivel moral de un ser. Estas dos perspectivas de la "Virtud" van de mano a mano. Sin embargo, cuanto más "Virtud" alguien tiene, tanto más profundo es su entendimiento del "Tao".

Desde el principio de la civilización humana, la gente ha llegado a entender diferente tipos de normas, leyes y reglamentos, naturales o relativos a la sociedad. Todos existen dentro del "Tao" y de la "Virtud". "Tao" y "Virtud" tienen sus propias leyes de evolución. Sea el apogeo o la caída de las dinastías de la historia, sea la prosperidad o el ocaso de una familia o de una empresa, que sea aún una cosa más pequeña como las perdidas y las ganancias de dinero de un individuo, sus problemas e inquietudes - todos estos cambios son unidos a la profundidad moral de un ser.

Nuestros antepasados entendían la existencia concreta del Tao y de la Virtud. Eran suficientemente sabios para darse cuenta que la ciencia y la tecnología, si no están basadas sobre la moralidad, harán que la gente sea egoísta, estúpida, ávida y arrogante. Llenos de sí mismos, explotan con abuso el poder de la ciencia para buscar intereses materiales justo en frente de sus ojos. De esta manera, destruyen el medio ambiente y las leyes gigantescas y complejas de la naturaleza, de las cuales los seres humanos dependen para sobrevivir. La humanidad se enfrentará entonces a un peligro grave. Así nuestros antepasados valoraban la virtud como siendo fundamental y consideraban la tecnología como una rama anexa de su filosofía. Por eso, el objetivo de la educación en estos tiempos antiguos era de educar a una persona para que llegue a ser una persona virtuosa y de formar a un joven para que se haga una persona realmente buena. Sólo tales personas podrán pensar y actuar de manera profunda, y podrán asumir la responsabilidad para la nación y la sociedad. Sólo así pueda la educación tener un efecto profundo y un largo alcance, haciendo que la humanidad sea capaz de afrontar los problemas con altos valores morales.

Antiguamente la filosofía relacionada a la educación no insistía sobre la adquisición de cantidades grandes de conocimientos superficiales en el mundo material. Dentro del enfoque educativo actual, el conocimiento de los acontecimientos materiales y de los objetos que nos rodean es predominante. Esto reduce los seres humanos a ser portadores de conocimientos que sólo exploran las forma externa de las cosas y las manifestaciones superficiales. El enfoque educativo antiguo, por lo contrario, guiaba los alumnos a mirar dentro de sí mismos y a considerar las cosas en niveles más profundos. A medida que el estudiante se elevaba a sí mismo continuamente en su cultivación moral, podía explorar y entender los principios a un nivel más profundo. Eso porque las leyes complicadas implican numerosos factores a un nivel más profundo y no pueden ser aprendidas por cualquiera persona como si se aprendía una técnica. Ellas mismas se manifiestan solamente cuando las personas siguen las exigencias de la moralidad y mejoran su reino moral. Así, el proceso de exploración de la ciencia más profunda y más microscópica es un proceso de mejora constante de su moralidad. Se trata también de un camino justo a lo largo del cual la carrera de alguien debería desarrollarse.

Es por eso que la gente de la antigüedad insistía tanto sobre "la fusión del conocimiento y del conducta,"leer miles de escrituras es menos útil que avanzar miles de Li en el camino," y "la verdadera esencia esta fuera del poema." Los principios escritos en los libros no deben ser aprendidos solamente por el estudio. Deben ser experimentados y validados. Esta filosofía educativa es una enseñanza de toda una vida. Como dice el refrán: "Existe un limite en el conocimiento de una persona, pero no hay limites en lo que alguien puede aprender." Considerando la inmensidad del universo y la complejidad del cielo, de la tierra y de la sociedad, no importa cuanto sabio sea un erudito, siempre conocerá solamente una parte minúscula dentro de su mundo. Así la gente en la antigüedad tenía un respeto grande por el universo misterioso, y por todos los fenómenos desconocidos y milagrosos que van más allá del entendimiento de la gente. "Saber es saber; no saber es no saber." Un estado mental que busca la verdad les ayuda a ser firmes en su fe fundamental.

Cuando se comparan el entendimiento profundo y racional de la moralidad de la gente en la antigüedad y las relaciones entre la moralidad y la ciencia; se puede constatar que la sociedad actual tiene un punto de vista superficial de la substancia fundamental y del enfoque de la educación. Semejante superficialidad viene de la falta de entendimiento profundo del Tao y de la Virtud por parte de la sociedad.

¿Qué enseñamos a nuestros hijos? Siempre queremos dejar las mejores cosas, lo mejor de lo material y de lo espiritual para nuestros hijos, para nuestro futuro. Sin embargo, ¿Qué son las mejores cosas? ¿Cómo podemos transmitirlas? ¿Cómo podemos asegurarnos que nuestros hijos se hagan dueños de esta gran herencia?

En realidad, la respuesta se encuentra en la discusión arriba. Educar a la juventud con virtud es la respuesta. Un profesor es alguien quien enseña a sus alumnos, no solamente los conocimientos que ha acumulado durante su vida, pero también todo lo que ha aprendido dentro de su "cultivación" moral durante su vida. Les enseña el camino para explorar la verdad, y les alienta a que se afronten por sí mismos a la fama, a los intereses materiales, a la competencia, a las perdidas y a las ganancias, una vez que hayan aprendido los valores morales de base. Eso es una manifestación real de lo que Han Yu (Nota del traductor: Han Yu era un erudito chino de la escuela de Confucio reconocido por su ensayo sobre la esencia de la educación) expuso: "Un profesor es quien predica el Tao, quien enseña las técnicas, y quien resuelve las malas concepciones y las confusiones." La gente antigua tiene un dicho sobre el respeto de los profesores: "Si usted es mi profesor durante un día, le respetaré como si fuera mi padre toda mi vida." Eso porque, aunque los padres os dan vuestro cuerpo y os proporcionan un entorno para crecer, un profesor os ayuda a elevar vuestro reino espiritual y a llegar a un cierto nivel moral.

El reino moral de un profesor determina sus enseñanzas de la filosofía y su enfoque. A un nivel más profundo, por tanto sabio, hecho y derecho que sea, él no puede caminar el camino por sus alumnos, sólo puede guiarlos y ayudarlos. Un profesor debe ser tolerante y comprensivo con sus estudiantes; darles opiniones buenas para que puedan corregir los aspectos que influencian negativamente sus vidas y sus estudios; darles la libertad de caminar sus propios caminos. Los estudiantes pueden caerse o tropezar; es inevitable. Un profesor será feliz cuando se levantan otra vez y aprenden así la lección. El verdadero conocimiento viene del hecho de poder templarse a sí mismos en la vida real; las técnicas y la capacidades sólo son manifestaciones superficiales de un contenido más profundo.

Sólo al templarse dentro de la tribulaciones puede ser que las generaciones jóvenes posean realmente la esencia de nuestra herencia cultural y moral. Los principios morales ya no serían palabras huecas, pero proporcionarían una guía concreta para la vida cotidiana. Serían capaces de asimilar las matemáticas, la física, la química, la biología, y la geología, que están aisladas e incoherentes en la ciencia de hoy en día, y verían el universo desde un punto de vista holístico y desde un ángulo nuevo, es decir, de una perspectiva responsable para toda la humanidad y la sociedad.

Piénselo. Enriquecidos de virtud, ¿No serían capaces los estudiantes de llegar a un alto reino moral y de ver las cosas a un nivel más profundo? Al mismo tiempo, serían suficientemente humildes para saber que sólo puedan ver un punto minúsculo del universo. Serían serios y responsables en sus trabajos y eso sin buscar el renombre o el interés personal. No hablarían a diestro y siniestro, ni seguirían ciegamente a sus jefes. Entenderían que mantener el orden social y el bienestar de la nación no es lo mismo que mantener los intereses del partido gobernando, ni recurrir a la violencia y a la dictadura. Mantener el bienestar de la nación es perseverarla dentro de la moralidad y la verdad. Llegarían a ser los pilares de la nación con rectitud y desinterés. El conocimiento que adquirirían sería realmente utilizado para beneficiar a la sociedad, y no para perjudicar a la humanidad.

Resumí mis ideas sobre la educación. Es mi entendimiento a mi nivel actual. Por favor, señalen lo que falta o lo inadecuado.

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