Escapando del peligro con pensamientos rectos

Desde hace algunos años, cuando renuncié como funcionaria del gobierno, he estado utilizando cada oportunidad para hablar de Falun Gong a la gente. Con frecuencia distribuyo información escrita sobre la persecución del régimen a la práctica.

Me convertí en blanco de la policía local, pero con pensamientos rectos me he mantenido en libertad y he continuado con mi esfuerzo para informar a la gente sobre la persecución. He corrido peligro muchas veces mientras distribuía material informativo de Falun Gong, pero siempre he logrado escapar ilesa, gracias a mi firme creencia en Shifu.

El jefe de policía alerta sobre un intento de arresto
El jefe de la policía local, fue a mi casa sin avisar el pasado mes de julio. No estaba ahí ese día, así que le dijo a mi marido que me dijera que lo llamase a la comisaría y le hiciera una visita allá.

"No lo voy a visitar o llamar", le dije a mi marido. Después de todo, no he quebrantado ninguna ley al hablar a la gente sobre lo mala que es la persecución ¿Por qué debería escuchar al jefe de la policía? El Shifu tiene los mejores arreglos para mí y sólo haré lo que Shifu requiere de nosotros.

El jefe de la policía llamó a mi casa un mes después y advirtió a mi marido sobre otra ronda de arrestos hacia los practicantes de Falun Gong, "que se quede en casa, pues en este momento no es seguro que esté fuera".

Agentes nos dejan en paz
Un compañero practicante y yo estábamos repartiendo folletos de Falun Gong, cuando de pronto nos paró una patrulla de policía. Era evidente que alguien nos había delatado a la policía.

Tres agentes salieron del coche. El mayor de todos nos mostró su identificación diciendo: "¡Somos policías!".

Mi compañero siguió enviando pensamientos rectos para eliminar la maldad, mientras yo hablaba con los agentes.

El agente que se había identificado dijo: "Son muy audaces ¿Cómo se atreven a hacer esto en plena luz del día?".

Le respondí: "Simplemente estamos haciendo esto para ayudar y para salvar a las personas, es por su propio bien".

Él no podía entender como nosotros, a nuestra edad, nos paseábamos entregando folletos. "Ustedes son mayores ¿Por qué no disfrutan sencillamente de su jubilación en casa?".

Le dije que simplemente queríamos que la gente supiera sobre la implacable persecución del régimen a Falun Gong.

Se sorprendió cuando le pregunté por su nombre "¿Cómo? Yo todavía no le he preguntado el nombre ¡Cómo se atreve a preguntarme el mío!".

Le recomendé que siga su conciencia, ya que nosotros no estábamos haciendo nada malo. Nos confiscó el resto del material de Falun Gong que teníamos y se marchó junto con sus dos compañeros. Con mi compañero regresamos a casa sin problemas.

"¡Tu llamada no recibirá respuesta!"
Con un compañero practicante estábamos distribuyendo material sobre Falun Gong en un pueblo, cuando nos topamos con un hombre de unos cuarenta años, quién no cesaba de preguntarnos si éramos practicantes de Falun Gong. Cuando le dije que sí, cogió su móvil para hacer una llamada.

Le dije: "¡Tu llamada no recibirá respuesta!".

De hecho su llamada no fue contestada. Mi compañero le dijo: "La mayoría de los oficiales de altos cargos que organizaron la persecución, ya estan arrestados ¿A quién tratas de contactar? ¡Lee nuestro folleto!.

Como su acompañante cogió un folleto de nosotros, el hombre guardó el móvil en su bolsillo.

Versión en inglés disponible en: http://en.minghui.org/html/articles/2015/3/19/149399.html

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