Es tan bueno practicar Falun Dafa

Cuando veo los rostros preocupados de los pacientes en el hospital, me acuerdo de lo afortunada que soy de ser una practicante de Falun Dafa.

Solía padecer de todo tipo de enfermedades, incluyendo problemas cardiacos y cerebrales causados por una insuficiencia de sangre en estos órganos. Mi vida era una lucha constante.

Todos estos problemas que me venían preocupando durante 24 años desaparecieron después de comenzar a practicar Falun Dafa. No tengo palabras para expresar mi felicidad, e incluso hoy en día siendo una mujer de mediana edad, me siento ligera y hasta camino rápido como una joven.

Cuando escucho a mis vecinos discutiendo, me acuerdo de mi vida anterior, antes de que practicara Falun Dafa. Yo también solía pelear con mi marido, e incluso a veces pensamos en divorciarnos.

Desde que empeze a practicar Falun Dafa, he mantenido en mente los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia y, debo admitir, en especial el principio de Tolerancia.

Una vez visité a mi esposo cuando él estaba trabajando fuera de la ciudad. El viaje en bicicleta me tomó casi seis horas ida y vuelta. Y sin embargo, no estaba contento cuando me vio y se quejó de que yo no manejaba las cosas bien. Estoy segura de que esto hubiera dado lugar a un arrebato por mi parte, pero me acordé del principio de Tolerancia y simplemente sonreí.

Antes de practicar Dafa, mis beneficios personales me hacían feliz y mis pérdidas infeliz. Consideraba muchas de las cosas en mi vida como injustas. Pero ahora ya no llevo estas cosas en mi corazón. Ahora entiendo de que cuanto más uno lucha, más difícil la vida es. Cuando me tomo las cosas a la ligera, siento como si una gigantesca piedra ha sido levantada de mi corazón y me siento muy ligera.

Es tan bueno practicar Falun Dafa, porque ahora sé cómo mirar hacia dentro. No importa con lo que me encuentre, enseguida pienso", ¿Por qué he visto esto? No debería abandonar algunos de mis apegos?" Ya no odio a los demás y siento lastima por los que persiguen a los practicantes, porque sé que al final tendrán que pagar por sus actos.

Incluso cuando me maltratan, le estoy agradecida a Dafa. Solía tener pensamientos de venganza porque no quería que la gente pensara que era débil. Ahora sé que la venganza es una tontería porque entonces me haría perder la virtud. Ya no me centro tanto en las actitudes de los demás. Soy amable y siempre dispuesta a ayudar.

Recuerdo el día en que mi marido y yo fuimos detenidos por agentes de la Oficina 610 y sentenciados a un año de prisión. Tuve que dejar a mi hijo y a mi madre cuando ambos necesitaban de mis cuidados.

Sin embargo, no me sentí desafortunada o triste. No lamento el camino que he elegido. Estoy firme en mi fe y me siento bendecida y que sea tan bueno practicar Dafa.

Versión en inglés disponible en: http://en.minghui.org/html/articles/2015/4/5/149610.html

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