La persecución de la Sra. Yue Lihua en el campo de trabajo forzado para mujeres de la provincia de Shandong

La Sra. Yue Lihua de la ciudad de Jinan, de cerca de cuarenta años, alquilaba siete habitaciones a los practicantes indigentes de Dafa y fue traicionada y condenada a tres años en un campo de trabajos forzados (hasta septiembre de 2004). Al principio fue forzada a asistir a las sesiones de lavado de cerebro pero resistió gradualmente. Frente a una presión tan inmensa, hizo frente con dignidad. En septiembre de 2003, anunció que su "transformación" (la denuncia de su fe) era nula y sin valor. Esta acción tocó a la policía porque otros practicantes que también habían cedido al lavado de cerebro también despertaron. La policía la envió en "aislamiento” (1) durante varios días y no la autorizó a dormir durante un gran número de días y de noches (un método de tortura conocido como “cocer el águila”).

Luego, fue hostigada por los "colaboradores” (2) pero no consiguieron cambiarla. Viendo que podía inspirar a otros practicantes que habían cedido al lavado de cerebro a despertar, la policía la trasladó a la segunda brigada. Esta brigada ha sido entrenada especialmente para ocuparse de los adeptos religiosos, tales como los cristianos, que no frecuentan las iglesias del estado (bajo la autoridad del gobierno comunista) pero hacen reuniones religiosas en sus casas y han sido etiquetados de “creyentes de religiones perversas”. Sus Biblias han sido confiscadas como prueba y han sido detenidos. Este es otro aspecto del desprecio de los derechos humanos y de la violación de la Constitución china. Aquí, estas personas estaban bajo vigilancia estricta. No podían ponerse en contacto con sus padres por teléfono, ni comprar comidas suplementarias. Además, había cinco criminales detenidos que las vigilaban constantemente, incluido cuando iban a los aseos.

Notas:
(1) "aislamiento": El detenido es encerrado en una celda individual muy pequeña. Los guardias atan las manos de los practicantes con esposas detrás de la espalda en una posición fija tal que los practicantes no pueden moverse ni estirarse. La pequeña celda es muy húmeda y la luz del sol no entra. Los detenidos deben orinar y defecar en la celda. Los detenidos encerrados en la pequeña celda reciben sólo la mitad de una comida normal durante el día. El hedor en la pequeña celda es tan grande que es difícil de respirar.

(2) "colaboradores": Antiguos practicantes de Falun Dafa que renunciaron a la práctica bajo la presión y la tortura y que ahora prestan asistencia a las autoridades en la persecución de los practicantes de Falun Dafa.

Versión en chino disponible en:
http://www.minghui.org/mh/articles/2004/5/9/74198.html

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