Tian Dan, restaurando la nación desde una ciudad

Tian Dan fue un joven gobernador oficial del Estado de Qi durante el periodo de los Reinos Combatientes en la antigua China. Él restauró su país que estaba al borde de caer, esto lo convirtió en un personaje legendario en la historia de China. Un joven estratega que supo recuperar más de 70 ciudades en unos meses

En esa época, el general YueYi del Estado de Yan, dirigió al ejército de la coalición de cinco estados para atacar el estado de Qi. Qi había perdido tantas batallas que el duque de Qi y los Ministros huyeron a otros Estados.

Tian Dan planeaba también dejar su ciudad natal que estaba bajo ataque, por lo que pidió a sus sirvientes que acortaran los ejes de sus carruajes y los cubrieran con hierro. Cuando la ciudad cayó, los residentes se apresuraron a huir, pero sus carros chocaron entre sí debido a los largos ejes y fueron capturados por el ejército. Tian Dan y su familia escaparon exitosamente.

Mientras continuaba la guerra, sólo dos baluartes en Qi aun se mantenían desocupados, pero fueron asediados más tarde. Tian Dan fue elegido para ser el comandante del ejército de la ciudad después de que el comandante de la guarnición fue asesinado. Una vez nombrado, Tian Dan colocó a sus compañeros de estudio y a su familia en la vanguardia del ejército. Él también trabajó junto con los soldados, y la moral del ejército mejoró enormemente.

El duque Yan murió pronto y su hijo lo sucedió en el trono. Tian Dan sabía que el nuevo Duque no confiaba en YueYi, el general del ejército de Yan, por lo que envió espías a difundir rumores sobre la ambición de YueYi de convertirse en duque. El nuevo duque de Yan creyó los rumores y sustituyó a YueYi por otro general menos competente.

Después de crear conflictos internos en el enemigo, Tian Dan adoptó una serie de estrategias antes de su ataque final. Escondió su élite de soldados, pero envió mujeres y ancianos para proteger las puertas de la ciudad. Luego envió un mensajero para negociar los términos de rendición con Yan y tenía a los ricos de la ciudad secretamente sobornando al ejército de Yan bajo el derecho a permanecer seguros una vez que la ciudad fuera conquistada. El ejército de Yan cayó con estos trucos cuando creía que el triunfo era fácil de alcanzar.

Mientras tanto, Tian Dan eligió más de 1.000 toros, cubrió cada uno de ellos con una manta colorida y les colocó dos puñales en sus cuernos y un puñado de cañas empapadas en aceite en la cola.

A medianoche, mientras el enemigo dormía profundamente, Tian Dan condujo al ejército de Qi arreando fuera de la ciudad y colocando fuego en las colas del ganado. Los toros corrieron hacia los cuarteles en donde se encontraban los soldados de Yan, seguidos por 5.000 hombres.

Los civiles de Qi también se situaron en los muros de la ciudad e hicieron fuertes ruidos con utensilios domésticos. Despertados por los ruidos y viendo venir hacia ellos miles de monstruos con brillantes cuchillos, los soldados de Yan se asustaron y trataron de escapar. La mayoría de ellos incluyendo sus generales murieron en esta batalla.

Después de la batalla, el pueblo de Qi fue alentado por esta victoria decisiva, y aquellos en las ciudades ocupadas se levantaron contra Yan. Más de 70 ciudades ocupadas fueron recuperadas en meses. Esta es la legendaria historia de Tian Dan: la restauración de la nación desde una ciudad.

Se autoriza la impresión y circulación de todos los artículos publicados en Clearharmony y su contenido, pero por favor cite la fuente.